septiembre 22, 2023

La segunda venida de Cristo: ¿Cuándo vendrá Jesús?

La Segunda Venida de Cristo es un tema de suma importancia para todo creyente cristiano. Se dice que aproximadamente hay unas 1500 referencias bíblicas relacionadas con la Segunda Venida de Cristo. O sea, 1 de cada 25 pasajes neotestamentario trata sobre este evento tan esperado. Entre las denominaciones cristianas hay diversidad de opiniones acerca de la Segunda Venida de Cristo. Lo insólito es que muchos han predicho fechas específicas para este magno evento cuando en realidad Jesús no lo hizo. 

En el relato sanmateano (24:2) cuando Jesús estaba hablando del Templo, adujo que «no quedaría piedra sobre piedra, que no sea derribada». Los discípulos quedaron atónitos, y preguntaron: «Cuándo sucederá eso y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo? (24:3). Al parecer los discípulos pensaron que la destrucción del Templo coincidiría con el fin de la historia en la segunda venida de Jesús. Parece ser que no estaban preparados para captar la diferencia entre ambos eventos. La respuesta jesuana fue hábil. Se percibe en ella la combinación de ambos eventos, es decir, la caída de Jerusalén (aprox. 70 d. C.) y su segunda venida.

Es importante entender la respuesta jesuana. Es significativo entender la naturaleza y el propósito de las señales enunciadas. Me parece que no fueron dadas para determinar la fecha del regreso de Cristo. Nuestro Señor Jesucristo dejó claro que «el día y la hora nadie lo sabe, ni él, ni los ángeles de los cielos, sino sólo el Padre» (24:36). Creo que las señales disertadas por Jesús muestran la tendencia histórica de los eventos a fin de alertarnos de que su venida está cerca. En el relato sanmateano no hay nada que indique que debemos establecer fechas para su venida, pero tampoco debemos ignorar el tiempo en el que vivimos. 

El consejo jesuano es: «...manténganse despiertos porque no saben ni el día ni la hora.» (Mt 25:13). El imperativo es velar. Estar activamente alerta mientras esperamos realizando la obra encomendada como la tuvo el siervo fiel (Mt 24:45; Mc 13:34-37).

La promesa jesuana es: «Vendré otra vez» (Jn 14:1-3). Ha escuchado la expresión idiomática «Cristo viene pronto». Imagino que usted está bastante familiarizado con ella. La vemos escrita sobre la roca de una montaña, sobre la pared de algún edificio abandonado, en el rótulo de un templo, en el tablón de anuncios o edicto electrónico de una iglesia, etcétera.

Jesús dijo que vendrá otra vez y que sería pronto (Jn 14:1-3; Ap 22:20). Cabe preguntar, ¿Cuán pronto? No lo sabemos. Ha pasado aproximadamente unos veinte (20) siglos desde que Jesús dijo que vendría pronto. Su regreso como algo inmediato y subitáneo ha dejado perplejo a muchos. Jesús enfatizó que «por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará», pero también adujo que «...el que persevere hasta el fin, ese será salvo.» (Mt 24:12-14).

¿Qué quiso decir Jesús con que vendrá pronto?
En nuestro idioma la palabra «pronto» tiene diversas acepciones que pueden funcionar como sustantivo, adjetivo y adverbio. Generalmente, suele utilizarse como adverbio de tiempo (sin demora), adjetivo (veloz) y sustantivo (reacción espontánea airada). Cuando decimos, «Jesús viene pronto» tenemos que puntualizar el significado del léxico en el contexto dado. El término «pronto» se encuentra en Apocalipsis 3:11, 22:7, 22:12 y 22:20. En Juan 14:1-3 encontramos la expresión idiomática «Vendré otra vez».

Análisis Sintáctico Gramatical de Juan 14:1-3

▪️La expresión idiomática «Vendré otra vez»

En la construcción griega de Juan 14:1-3, encontramos la expresión: πάλιν ἔρχομαι, pálin érchomai. De acuerdo con Strong, el verbo érchomai está en el tiempo presente. Definiciones de 
 ἔρχομαι érchomai; voz media de un verbo primario (usada sólo en presente e imperfecto, los demás son proporcionados por un pariente (voz media) ἐλεύθομαι eleúthomai, o (activo) ἔλθω élthō, que no ocurran de otra manera); venir o ir (en una gran variedad de aplicaciones, literal y figuradamente):—acompañar, aparecer, traer, venir, entrar, caer, ir, crecer, iluminar, siguiente, pasar, recurrir, establecerse. 

Análisis Sintáctico Gramatical de Apocalipsis 3:11, 22:7, 22:12 y 22:20

▪️La expresión idiomática «Vengo pronto»

Los pasajes a los que se hace referencia contienen la expresión griega: ἔρχομαι ταχύ érchomai taxý o tachu (tajú). «Taxý» es un adjetivo usado adverbialmente, y derivado de taxýs «prontamente» (Strong's). La frase es traducida «Vengo rápido» o «Vengo pronto» en la mayoría de las versiones bíblicas. Algunos afirman que la traducción correcta preferiría ser «repentinamente». Esto estaría en línea con los siguientes tres pasajes, al menos:

2 Pedro 3: 8-10 
«Pero no olviden, queridos hermanos, que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan. Pero el día del Señor vendrá como un ladrón. En aquel día los cielos desaparecerán con un estruendo espantoso, los elementos serán destruidos por el fuego, y la tierra, con todo lo que hay en ella, será quemada.» (NVI)

Mateo 24:44
«Por lo tanto, también debes estar listo, porque el Hijo del Hombre viene a una hora que no esperas.» (NVI)

1 Tesalonicenses 5:2 
«Pues ustedes mismos son plenamente conscientes de que el día del Señor vendrá como un ladrón en la noche.» (NVI)

Al parecer los creyentes, y posiblemente el grupo de los discípulos creían que inmediatamente después de la ascención, Jesús regresaría pronto, es decir, en sus días. Observe, «Pedro le preguntó a Jesús: —Señor, ¿qué va a pasar con él? Jesús contestó: —Si quiero que él siga vivo hasta que yo regrese, ¿qué tiene que ver contigo? En cuanto a ti, sígueme. Así que entre la comunidad de los creyentes corrió el rumor de que ese discípulo (Juan) no moriría; pero eso no fue en absoluto lo que dijo Jesús. Él solamente dijo: «Si quiero que él siga vivo hasta que yo regrese, ¿qué tiene que ver contigo?» (Jn 21:21-23 NTV). El aforismo de que Juan quedaría vivo para contemplar el regreso de su Señor quedó en el pensamiento de los creyentes. Por eso, puede entenderse el por qué estaban tan preocupados por saber el tiempo cuándo Jesús volvería, «Así que mientras los apóstoles estaban con Jesús, le preguntaron con insistencia: —Señor, ¿ha llegado ya el tiempo de que liberes a Israel y restaure nuestro reino? Él les contestó: —Solo el Padre tiene la autoridad para fijar esas fechas y tiempos, y a ustedes no les corresponde saberlo [...]» (He 1:6-7 NTV). Con frecuencia se referían a los «postreros tiempos» (1 Pe 1:20; 1 Cor 10:11; Hb 1:2) e instaban a los creyentes a estar preparados. Me parece que Jesús, también tenía la intención de que creyéramos en su inminente regreso porque muchas veces instó a sus seguidores a «estar preparados» (Lc 12:40; 21:34-36; Mc 13:33).

¿Cuándo vendrá Jesús? El testimonial jesuano es que nadie sabe el día ni la hora de su regreso «Pero de aquel día o de aquella hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.» (Mc 13:32). Fíjese que dice, nadie lo sabe, ni los ángeles ni el mismo Jesús, sólo el Padre. Me parece que el evangelista Marcos se equivocó al decir que solamente el Padre sabe el día y la hora del regreso de Cristo. Es que al parecer los afortunados TJ sabían, por lo menos, el año de la venida de Cristo (1874, 1914, 1918, 1925, 1975). Después del ridículo histórico finiquitaron que la venida de Cristo no era visible, sino espiritual en el cielo. ¡Que barbaridad! Los TJ enseñan que el orden mundial actual, que ellos perciben como bajo el control de Satanás, terminará por una intervención directa de Jehová (Dios), quien utilizará a Jesucristo para establecer plenamente su gobierno celestial en la tierra, destruyendo a los seres humanos que Dios juzga que los gobiernos son malvados y controlados por Satanás, y están creando una sociedad limpia de verdaderos adoradores que pueden vivir para siempre (Doctrina de los Testigos de Jehová. Disponible en: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Doctrinas_de_los_testigos_de_Jehov%C3%A1).

Puesto que nadie sabe o puede predecir exactamente cuándo vendrá el Señor (Mt 24:36) debemos vivir con la expectativa de que puede venir en cualquier momento. Me parece que este es el punto de vista jesuano. Jesús quiere que cada generación viva teniendo en cuenta la certeza de su regreso y que tendremos que rendir cuentas sobre la manera en que nos encuentre (Lc 12:38). Nuestro deber es estar preparados por si la muerte nos sorprende en el momento de la espera. Jesús dijo: «Velen y oren en todo tiempo [...]» (Lc 21:36). Debemos velar y orar. No conocemos el día exacto de su venida. La exhortación jesuana es para que nos mantengamos despierto en todo momento, y estemos preparados espiritualmente (Mt 24:42-43). Es nuestro deber orar cada día como Jesús nos enseñó: «Venga tu reino». Nuestro anhelo debería ser que Cristo venga pronto para salir de este degenerado mundo injusto.

▪️ Más de la construcción griega ἔρχομαι ταχύ

En la frase griega ἔρχομαι ταχύ encontramos el adverbio de tiempo ταχύ que se traduce como «pronto» o «rápidamente», sin embargo, sugiere significar «sin demoras innecesarias». No sugiere significar «inmediatamente». Jesús usa esta expresión con frecuencia en Apocalipsis 2:16; 3:11; 11:14; 22:7, 12 y 20. El significado de estos pasajes parece indicar que se han puesto en marcha los acontecimientos que marcarán el comienzo de su llegada sin ninguna demora innecesaria. La Escritura da testimonio de que todo se está desarrollando de acuerdo con el calendario de Dios.

Hablando de la certeza del regreso de Cristo, el apóstol Pedro reitera que Dios, no se está demorando en lo que respecta a los eventos proféticos. El calendario de Dios es perfecto: «El Señor, no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.» (2 Pe 3:9). Desde esta perspectiva podemos entender que Jesús viene «pronto», pues el plan de Dios avanza y sólo se retrasa para permitir que todos los elegidos se salven (Ro 8:29; Ef 1:5) es un aplazamiento necesario. No olvidemos «...que para el Señor, un día es como mil años, y mil años como un día.» (2 Pe 3:8). «Porque aún [un poquito], y el que ha de venir, vendrá, y no tardará.» (Hb 10:37). En la construcción griega de Hebreos 10:37 encontramos el adjetivo μικρόν mikrón «un poco», masculino o neutro singular de μικρός mikrós (como sustantivo); «pequeño espacio de tiempo», y χρονίζω chronízō o jronízo, de χρόνος chrónos o jrónos «demorar», «tardar», «un espacio de tiempo». Lo que podría sugerir que Jesús, vendrá sin demoras innecesarias.

¿Cuándo vendrá Jesús? No lo sabemos, pero su promesa es que vendrá. Tengamos la certeza de su regreso. Estemos preparados para ese momento. Hay que estar alerta en todo tiempo, incluso si la muerte nos sorprende antes. Si el sonar de la trompeta es hoy, que estemos listos para el viaje.

Que su Palabra pueda satisfacer su necesidad espiritual en este día. Confío que así será. Cuenta con mi Dios. Mi Dios es real. Mi Dios es Dios, porque únicamente él es Dios. Mi Dios sin igual.

¡Bendecido día!

«Adquiere la verdad y la sabiduría, la disciplina y el discernimiento, ¡y no los vendas!» (Pr 23:23 NVI)

Prof. Benjamín López Rivera, MEd

Con excepción de las fuentes citadas, el contenido literario es propiedad del autor. Si desea compartir la información, por favor, dé los créditos a las fuentes citadas como también a: bibliondidaskalia.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El sábado ¿asunto neurálgico para la salvación?

«Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.» (Jn 14:15 NBV) Una estadística revela que en el mundo existe más de trenta mil (30000) ig...

Mi Dios sin igual