febrero 10, 2024

με en la debática joánica y la adoración a Jesús

Siendo que la oración es una forma de adoración, ¿Debemos orar o adorar directamente a Jesús? Los sectarios antitrinitarios aducen que no se debe orar a Jesús por ser un dios inferior al Padre. Entienden que la actividad cúltica de adoración a Jesús es un ritual idolátrico. A diferencia de los sectarios antitrinitarios, los trinitarianos afirman que orar o adorar a Jesús y al Padre es lo mismo.

Los sectarios antitrinitarios hacen alusión a la oración del «Padre nuestro» (Mt 6:9-13; Lc 11:1-4) para decir que Jesús nos enseñó a orar solamente al Padre, no a Él. Lo que realmente, Jesús enseña por medio de su oración es, la forma correcta de tratar y dirigirse al Padre celestial. No hay nada más allá de ese contexto. El argumento de que Jesús nos enseñó a orar solamente al Padre, observe «solamente al Padre» es incorrecto. Está fuera de contexto.  Podemos aducir que Jesús nos enseñó a orar, pero no en el contexto erróneo de orar solamente al Padre.

El trinitarismo para sustentar su tesis de que se puede orar o adorar a Jesús, esgrime el pasaje de Juan 14:14. Aunque este no es el único pasaje (Hb 1:6, etc.). Sin embargo, puntualizo Juan 14:14 porque en la sintaxis del pasaje joánico hay una palabra en conflicto que ha sido cuestión de debate. El debate divisivo estriba en lo siguiente, si la palabra μέ me «a mí» pertenece al texto griego o si es una interpolación. El antitrinitario José Martínez, aduce que la palabra «μέ» está excluida del texto griego de Brooke Foss Westcott (B. F. Westcott) y Fenton John Anthony Hort (F. J. A. Hort) en el cual basan la TNM. 

El texto griego «The Kingdom Interlinear Translation of the Greek Scriptures» (Traducción Interlineal del Reino de las Escrituras Griegas), no excluye la palabra «μέ». La TNM, sí la excluye: «Si ustedes piden algo en mi nombre, lo haré.» Sr. Martínez, es cierto, hay algunos manuscritos griegos tardíos que omiten esta palabra, no obstante, existen manuscritos antiguos que la incluyen. Por lo tanto, esos manuscritos testifican que es lo mismo orar o adorar a Jesús o al Padre. Sé que usted dirá que el pasaje en cuestión se refiere a Jesús como intercesor. Pero, ese no es el caso en Juan 14:14. Aquí evidencio la inclusión y exclusión de la palabra «μέ» en diferentes fuentes griegas:

«ἐάν τι αἰτήσητέ με ἐν τῷ ὀνόματί μου, ἐγὼ ποιήσω.» (Nestle GNT 1904)

«ἐάν τι αἰτήσητέ με ἐν τῷ ὀνόματί μου τοῦτο ποιήσω.» (Westcott and Hort 1881)

«ἐάν τι αἰτήσητέ με ἐν τῷ ὀνόματί μου τοῦτο / ἐγὼ ποιήσω.» (Westcott and Hort / [NA27 variants])

«Ἐάν τι αἰτήσητέ με ἐν τῷ ὀνόματί μου, ἐγὼ ποιήσω.» (RP Byzantine Majority Text 2005)

«ἐάν τι αἰτήσητέ με ἐν τῷ ὀνόματί μου, ἐγὼ ποιήσω.» (Greek Orthodox Church 1904)

«ἐάν τι αἰτήσητέ με ἐν τῷ ὀνόματί μου ἐγὼ ποιήσω.» (Tischendorf 8th Edition)

«ἐάν τι αἰτήσητε ἐν τῷ ὀνόματί μου, ἐγὼ ποιήσω.» (Scrivener's Textus Receptus 1894)

«'ἐάν τι αἰτήσητέ ἐν τῷ ὀνόματί μου ἐγὼ ποιήσω.» (Stephanus Textus Receptus 1550)

Comentarios bíblicos 

Robertson argumenta «El uso de με (yo) aquí está respaldado por Aleph B 33 Vulgate Siriac Peshitta. Simplemente esta frase no aparece en ninguna otra parte de Juan y parece extraña, pero véase Juan 16:23. Si es genuina, como parece probable, aquí se enseña la oración directa a Jesús tal como la vemos practicada por Esteban en Hechos 7:59 y en Apocalipsis 22:20» («Cuadros de palabras del NT de Robertson». Disponible en: https://www.bibliaplus.org/es/commentaries/465/cuadros-de-palabras-del-nuevo-testamento-de-robertson/juan/14/14)

El Comentario del Testamento Griego de Cambridge diserta: «ἐγὼ ποιήσω. Tal vez deberíamos leer τοῦτο ποιήσω, esto haré (Juan 3:32); pero el enfático ἐγώ se adapta mejor al contexto. En Juan 14:13 se considera que la oración está dirigida al Padre, pero concedida por el Hijo: en Juan 14:14, si la με muy fuertemente apoyada es genuina, la oración está dirigida a Cristo. En Juan 16:23 el Padre con igual verdad concede la oración.» (Disponible en: https://www.bibliaplus.org/es/commentaries/237/comentario-del-testamento-griego-de-cambridge-para-escuelas-y-colegios/juan/14/14).

Versiones bíblicas 

Estas son algunas versiones bíblicas que incluyen la palabra «me».

«Si quid petieritis me in nomine meo, hoc faciam» (Biblia Sacra Vulgata)

«Si me piden algo en Mi nombre, Yo lo haré.» (La Nueva Biblia de las Américas, NBLA)

«Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.» (La Biblia de las Américas, LBLA)

«Si me piden alguna cosa en mi nombre, yo la haré.» (La Reina Valera Actualizada, RVA 2015)

«Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.» (La Reina Valera Revisada, RVR 1977)

Sr. Martínez, su TNM, una traducción parcializada, excluye la palabra «me»: «Si ustedes piden algo en mi nombre, lo haré.» Sin embargo, su Traducción Interlineal del Reino de las Escrituras Griegas reza diferente, «Si alguna vez cualquier cosa ustedes me pidieran en nombre de (mí) eso yo haré.» Sé que es una lectura literal, sin embargo, contradice su tesis insistente en la exclusión absoluta de esta palabra.

Como mencioné anteriormente, Sr. Martínez, es verdad, entiendo que algunos manuscritos griegos tardíos omiten esta palabra, no obstante, hay manuscritos antiguos que la incluyen. De manera que es lo mismo orar o adorar a Jesús o al Padre. La razón por la cual la palabra «μέ» ha sido excluida es debido a variantes textuales en los manuscritos griegos.

El Texto Mayoritario, o Texto Eclesiástico, o Texto Bizantino es una compilación de manuscritos griegos del Nuevo Testamento que utiliza un método de reglas mayoritarias para determinar la lectura correcta cuando varios manuscritos contienen diversas lecturas. Algunos contienen la palabra «μέ» y otros la omiten. No obstante, se ha descubierto manuscritos del Nuevo Testamento del segundo y tercer siglo que incluyen esta palabra. Estos manuscritos son el P⁶⁶ y el P⁷⁵. El primero data aproximadamente del año 125 d.C. El segundo aproximadamente entre los años 175 y 225 d.C. El Codex Sinaiticus y el Codex Vaticanus que datan aproximadamente del siglo IV, concuerdan con la expresión «me pedís».

El Textus Receptus excluye la palabra «me». Textus Receptus es un término en latín que significa «Texto Recibido» es el nombre por el cual se conoce el texto griego del Nuevo Testamento (Novum Instrumentum, traducido al latín en 1516) editado por Erasmo de Rotterdam (Desiderius Erasmus) filósofo humanista, filólogo y teólogo cristiano neerlandés. El filólogo Erasmo de Rotterdam publicó en 1522 una compilación crítica del Nuevo Testamento Griego y Latino, que sirvió como base preferencial de traducción desde el S. XVI al S. XIX. Él usó seis manuscritos. Se dice que esos manuscritos estaban muy dañados y que todos databan su procedencia entre los siglos XII y XV, o sea, manuscritos tardíos. No tuvo acceso a los manuscritos griegos más antiguos que tenemos en el presente. Sintetizando, la versión King James y otras versiones de la Biblia basadas en el Textus Receptus, el texto Mayoritario (algunos), no contienen la palabra en debate. Sin embargo, debo señalar que la traducción interlinear del texto griego Diaglotón Enfático de Westcott y Hort no omite la palabra «μέ».

Para finiquitar, ¿Debemos orar o adorar a Jesús? ¿Qué verbalizó Jesús, si me piden, o si piden? Hemos observado la objeción antitrinitaria la cual considera que la palabra «μέ» es una variante omitida no perteneciente al texto griego. En realidad, la palabra «μέ» aparece en algunos de los manuscritos griegos más antiguos. Se encuentra presente en el P⁶⁶, P⁷⁵, Unciales 01, 02, 03 entre otros. Cuando los sectarios antitrinitarios, entre ellos, los de tendencia Aris, eligen omitir la palabra «me», lo hacen con parcialidad, en contra del apoyo de los manuscritos a la oración y adoración a Jesús. La expresión en discusión de Juan 14:14, no se escribió para probar si se puede o no dirigir las oraciones a Jesucristo. Ciertamente, la Biblia no prohíbe que las oraciones puedan ser dirigidas a Jesús. Podemos orar al Padre como lo hacía el salmista: «Presta atención a mis súplicas, Rey mío y Dios mío, porque a ti yo oro.» (Sl 5:2 NVI). Podemos orar al Señor Jesús como al Padre porque ellos son uno en esencia «Yo y el Padre somos uno» (Jn 10:30). El orar a un miembro de la Deidad es orar en nombre de todos. Note que la Biblia dice, en el nombre, no los nombres (Mt 28:19). Cristo les aseguró a los discípulos que cualquier cosa que pidieran en su nombre les sería dada (Jn 14:26; 15:16; 16:23, 24, 26). El apóstol Pablo exhortó a dar gracias por todo al Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo» (Ef 5:20). Infiere que acudamos al Espíritu Santo porque Él intercede (Ro 8:26). «... orando en el Espíritu» enuncia Judas (Jds 1:20). Entiendo que si Dios es uno (Dt 6:4; Jn 10:30) hay que prescindir de la parcialidad. Oramos al Padre en el nombre de Jesús, por el poder del Espíritu Santo. La realidad es que los Tres dignatarios del cielo participan en nuestras oraciones. 

Que su Palabra pueda satisfacer su necesidad espiritual en este día. Confío que así será. Cuenta con mi Dios. Mi Dios es real. Mi Dios es Dios, porque únicamente él es Dios. Mi Dios sin igual.

¡Bendecido día!

«Adquiere la verdad y la sabiduría, la disciplina y el discernimiento, ¡y no los vendas!» (Pr 23:23 NVI)

Prof. Benjamín López Rivera, MEd

Con excepción de las fuentes citadas, el contenido literario es propiedad del autor. Si desea compartir la información, por favor, dé los créditos a las fuentes citadas como también a: bibliondidaskalia.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El sábado ¿asunto neurálgico para la salvación?

«Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.» (Jn 14:15 NBV) Una estadística revela que en el mundo existe más de trenta mil (30000) ig...

Mi Dios sin igual