julio 18, 2023

Si continúas amándome (Jn 14:15)

«Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.» (Jn 14:15 NBV)

Una estadística reveló que en el mundo existen más de trenta mil (30000) iglesias cristianas con los más variados conceptos sobre doctrina y preceptos. Nueve mil (9000) son sabáticas. Con respecto a los sabatarios, he escuchado a pastores, a evangelistas y, a laicos en sus prédicas utilizando el pasaje de Juan 14:15 para condenar a los que no guardan el sábado. Lo sorprendente es que descontextualizan las palabras jesuanas para llevar un mensaje diferente. Algunos sabatarios creen que la plática de Jesús con sus discípulos en Juan 14:15 es en torno a la ley sinaítica, los diez mandamientos, עשרת הדברים Asereth ha-D'bharîm «diez palabras» (Ex 20). No se descarta tal argumentación, pero la esencia en el discurso jesuano gira en torno al evangelio. Note la construcción griega ἐὰν ἀγαπᾶτέ με Ean agapate me, en condición de tercera clase «si continúas amándome» la misma forma de contrato que el indicativo, cf. Jn 14:23 «te mantendrás». No hay duda, en esencia, las palabras jesuanas giran en torno a la obediencia, o sea, «el amor continuo previene la desobediencia». Algunos sabatarios ponen la obediencia sabática como requisito para la salvación. Toman este pasaje para condenar a los cristianos dominicales. Utilizan este pasaje como advertencia y ultimátum. Enuncian desde sus diferentes plataformas que si usted ama a Dios, está obligado a guardar el sábado. Si usted no lo hace, cae en desobediencia, por lo tanto, se perderá porque los desobedientes no heredarán el reino de los cielos. A los términos amor y obediencia de la expresión jesuana le añaden el sábado como medio salvífico. Por cierto, es una hermenéutica incorrecta. La salvación es única y exclusivamente por la gracia y los méritos de Cristo (Ef 2:8-9). 

Análisis sintáctico de la construcción griega ἐὰν ἀγαπᾶτέ με (ΚΑΤΑ ΙΩΑΝΝΗΝ 14:15)

Texto 
ἐὰν ἀγαπᾶτέ με τὰς ἐντολὰς τὰς ἐμὰς τηρήσετε
Ean agapate me tas entolas tas emas tērēsete (SBL Greek New Testament)

ἐὰν eán, es una partícula condicional derivada de εἰ ἄν. Una partícula que muestra que el enunciado es condicional. Ean partícula condicional «Si»

ἀγαπᾶτέ, presente subjuntivo activo 2da persona plural, del verbo ἀγαπαω agapáō, y agapáō del sustantivo ἀγάπη agápē «amar» «Si me amáis»

με «me», forma corta probablemente de ἐμέ emē «yo, mi». Es enfático. Presumo a Jesús diciendo, puedes demostrar tu amor por mí, aún más perfectamente al guardar mis mandamientos cuando yo me haya ido.

τηρησετε tērēseste, futuro en voz activa de τηρεω tēréō. Si me amas [tú τηρήσετε tērēsete futuro activo indicativo 2da persona plural], mantendrás mis mandamientos.

La expresión ἐὰν ἀγαπᾶτέ με condición de tercera clase «si continúas amándome (presente de subjuntivo activo, la misma forma de contrato que el indicativo)» (Cuadros de Palabras de Robertson)

Juan 14:15 podría traducirse de la siguiente manera: «Si continúas amándome obedecerás mis enseñanzas» 

Me parece que el contexto disertivo en donde se encuentra la expresión «Si continúas amándome» gira en torno al aliento, la fuerza, la confianza, el apoyo emocional a los discípulos debido a su preocupación por la pronta partida del Mesías (ver vv. 1-14). De acuerdo con las palabras de Jesús, el amor continuo previene la desobediencia. Que apesar de su partida continuaran enseñando a las multitudes el evangelio del reino. La condición para recibir tal revelación es por medio de la obediencia amorosa. Los que no la tienen no pueden recibirla. Esto muestra que la revelación no es universal. O sea, no puede ser compartida por aquellos que odian y desobedecen (Jn 15:18). Fíjese bien en el mensaje jesuano después de haber sido articulada la expresión «Si continúas amándome»» (v. 15). Jesús dijo: «Y yo rogaré al Padre, y Él enviará otro Consolador para que esté con ustedes para siempre [...]» (v. 16). Él les enviará al Espíritu Santo. No quedarían huérfanos ni desamparados. Permítame preguntar, ¿a quién es dado el Espíritu Santo? El Espíritu Santo es dado única y exclusivamente a los que obedecen (He 5:32). No al desobediente. El espíritu que opera en el desobediente es otro (Ef 2:2). Me parece que lo disertado por Jesús es que el amor continuo previene la desobediencia. Hay un «si» condicional en dicha construcción. Jesús estaría con ellos para siempre por medio del Espíritu Santo, siempre y cuando ellos continuen amándolo. El amor genera obediencia. Por amor guardarán sus mandamientos o enseñanzas. No es necesario descontextualizar las palabras de Jesús para forzar a la gente a guardar el sábado. Poniendo el amor como camisa de fuerza para guardar el sábado. Menos para amenazarlos como hacen los pentecostales, los evangélicos y otros con la teoría del infierno. Que si no obedeces al Señor te perderás en el infierno.

Sabemos que la obediencia es necesaria para la salvación porque es difícil que un desobediente se salve. Una ves que le conocemos le amaremos y la prueba de ese amor ante el universo (1 Cor 4:9) está en la obediencia a sus mandamientos. Ahora bien, no es correcto sumar elementos humanos a la salvación. Aunque el sábado no es un elemento humano (Mt 12:8) es parte de los mandamientos (Ex 20), pero el sábado no es un medio salvífico. Los sabatarios deberían guardarlo como resultado del amor. Obedecemos a Dios por amor «porque él nos amó primero» (1 Jn 4:19). Pienso que esta es la razón por la cual un sabatario guardaría el sábado. La salvación viene a nosotros solamente por los méritos de Cristo. No por guardar el sábado o el domingo. La esencia del evangelio consiste en el sacrificio de Cristo. En la sangre derramada en la cruz para perdón de nuestros pecados. 

Permítame aclarar lo siguiente, Jesús quiere que lo aceptemos demostrando nuestro amor por medio del arrepentimiento (He 2:38; 22:16). No tenemos que entender todo el proceso de la salvación a la perfección. Basta con creer y confiar en lo que Cristo ha hecho por nosotros. No tenemos que hacer todo perfectamente (perfeccionismo) para estar en paz con Dios y estar seguros de nuestra salvación. Basta con creer y confiar en lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo Jesús. Es nuestro deber poner de nuestra parte para estar en Cristo, y obedecer en todo proceso de crecimiento (Ga 3:26, 27; 2 Pe 1:8). No permita que cristianos bien intencionados, pero equivocados lo confundan con propuestas incorrectas. Hay un video circulando por las redes sociales Facebook y Youtube de un sabatario que aduce lo siguiente: «El sábado es Dios porque representa su carácter.» ¡Qué barbaridad! ¡Qué blasfemia! Hasta donde llega la ignorancia. Este video se encuentra disponible en: (https://www.facebook.com/829534230544222/videos/3593814037373129/?d=null&vh=e). Espero que no lo hayan eliminado.

A los sabatarios que presentan el mandamiento sabático como medio salvífico, permítame decirle que somos salvos por la fe única y exclusivamente en Cristo Jesús. El sábado no salva a nadie. El sábado no tiene poder para salvar. Ni tan siquiera la Biblia tiene poder para salvar. Eso pensaban los judíos. Ellos creían que la salvación venía por medio de la Torá, la cual incluye el mandamiento sabático (Jn 5:39). Además pensaban que tenían que hacer grandes sacrificios personales para salvarse. En primer lugar, la Biblia no salva, quien salva es el autor de la Biblia «La salvación de los justos viene del SEÑOR» (Sl 37:39 NVI). En segundo lugar, el sábado no salva, quien salva es el Señor del sábado «en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos» (He 2:21; 4:12; 16:31). En tercer lugar, no somos salvos por nuestros grandes sacrificios y obras como hacían los judíos «Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo.» (2 Ti 1:9 NVI). No es correcto estar haciendo rituales sacrificiales, o sea, ayunos, vigilias de oración durante todo el día o la noche, y peregrinaciones con el fin de no perder la salvación. Dios sabe que el sacrificio de Cristo es perfecto. No necesita de ninguna mejora a través del sacrificio de los creyentes. El ayuno, la oración, las vigilias moderadas y las obras que hacemos son útil en la vida espiritual del creyente. Para mantenerse en relación con Dios (Stg. 2:18). No son obras salvíficas.

En síntesis, me parece que Dios no obliga a ningún sabatario a guardar el sábado ni tampoco a ningún dominical a guardar el domingo. Me parece que el sábado no está contemplado en Juan 14:15 como medio salvífico. Me parece que lo que adujo Jesús en Juan 14:15 es que el amor continuo previene la desobediencia. Juan 14:15 es un mensaje de esperanza, de aliento, fuerza, confianza y apoyo emocional a los discípulos debido a su preocupación por la pronta partida de su Maestro. No es correcto descontextualizar las palabras de Jesús para forzar a la gente a guardar el sábado para que puedan salvarse. Itero, no permita que cristianos bien intencionados, pero equivocados lo confundan con propuestas incorrectas. 

Si algo queda claro en Juan 14:15 es que habla sobre la importancia de la obediencia a los principios del sistema gubernamental celestial. La obediencia no es optativa. Jesús lo tomó seriamente: «Si continúas amándome, obedecerás...».

Que su Palabra pueda satisfacer su necesidad espiritual en este día. Confío que así será. Cuenta con mi Dios. Mi Dios es real. Mi Dios es Dios, porque únicamente él es Dios. Mi Dios sin igual.

¡Bendecido día!

«Adquiere la verdad y la sabiduría, la disciplina y el discernimiento, ¡y no los vendas!» (Pr 23:23 NVI)

Prof. Benjamín López Rivera, MEd

Con excepción de las fuentes citadas, el contenido literario es propiedad del autor. Si desea compartir la información, por favor dar los créditos a las fuentes citadas como también a: bibliondidaskalia.blogspot.com 

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