noviembre 06, 2022

Buenas noticias para los afligidos

En una ocasión nuestro Señor Jesucristo adujo: "Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo" (Juan 16:33, NBD)

Santiago, diserta: "Uno es tentado cuando se deja llevar por un mal deseo que lo atrae y lo seduce" (Santiago 1:14, PDT). Otras versiones rezan: "seducido por su propia pasión" (LBLA, RVA 2015), "Por sus propios malos deseos" (DHH). 

Cuánto sufrimos cuando somos atacados, tentados por la seducción de nuestros propios malos deseos. Al igual por los embates que recibimos del enemigo. Atacados tanto interna como externamente. Sufrimos porque no queremos pecar contra Dios (Salmos 119:11). Nos preocupamos por lo que Jesús dijo: "De la mente salen los malos pensamientos, asesinatos, adulterios, pecados sexuales, robos, calumnias e insultos" (Mateo 15:19, PDT). Es nuestra lucha interna. La lucha constante contra nuestra naturaleza caída: "Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago" (Romanos 7:14-15, RV 1960). Por otro lado, sufrimos la lucha externa. Las acusaciones del enemigo (Job 1:9; 2:5; Zacarías 3:1-2; Lucas 22:31; Apocalipsis 20:10). Estratégicamente el trabajo del enemigo es engañar, hacer caer y luego acusar. Hacer pensar cosas que perturban la mente y roban la paz.

Significativas las palabras del erudito Matthew Henry: "Se manifiesta en la tentación de Cristo que nuestro enemigo es sutil, mal intencionado, y muy atrevido, pero se le puede resistir, "Sométanse, pues a Dios. Resistan al diablo, y este huirá de ustedes" (Santiago 4:7, DHH).

El consuelo para nosotros, según Matthew Henry, es que Cristo sufrió siendo tentado, porque así se manifiesta que nuestras tentaciones, mientras no cedamos a ellas, no son pecado, solo son aflicciones.

Es cierto, Jesús dijo: "De la mente salen los malos pensamientos...", y nos preocupamos por ellos. Pero mientras no cedamos a ellos, no son pecado, solo son aflicciones.

Reitero, solo son aflicciones. No permitas que el enemigo robe la paz que Cristo te ha dado. Solo quiere hacerte creer lo que en realidad no ha pasado. Hacerte pensar cosas que perturban la mente y roban la paz. Pero no olvides, mientras no cedas a los malos pensamientos, no es pecado, solo son aflicciones.

Te dejo con las palabras de Jesús: "Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo" (Juan 16:33, NBD). Créeme, Él venció, y nos ayudará a vencer.

Que su Palabra pueda satisfacer su necesidad espiritual en este día. Confío que así será. Cuenta con mi Dios. Mi Dios es real. Mi Dios es Dios, porque únicamente él es Dios. Mi Dios sin igual.

¡Bendecido día!

«Adquiere la verdad y la sabiduría, la disciplina y el discernimiento, ¡y no los vendas!» (Pr 23:23 NVI)

Prof. Benjamín López Rivera, MEd

Con excepción de las fuentes citadas, el contenido literario es propiedad del autor. Si desea compartir la información, por favor, dé los créditos a las fuentes citadas como también a: bibliondidaskalia.blogspot.com

(NBD) "Nueva Biblia al Día"
(LBLA) "La Biblia de las Américas"
(RVA 2015) "Reina Valera Antigua, 2015"
(DHH) "Dios Habla Hoy"
(PDT) "Palabra de Dios para Todos"

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