noviembre 09, 2022

Negligencia espiritual

Después de un fuerte día de trabajo quise recostarme bajo un árbol, y meditar en todo lo que había hecho en el día. Dije, bueno Bengie, todo está en orden, ahora puedes descansar. De repente alguien se acerca. Se sienta a mi lado. Me saluda, y me llama por mi nombre. Le pregunté, ¿quién eres? Contestó, mi nombre es Jesús, pero todos me llaman Señor. Continuó hablando, y me dice: Bengie, estás pensando en todo lo que has hecho en el día. Sabes, la Escritura aduce: "No te niegues hacer un favor siempre que puedas hacerlo. Nunca digas: 'Te ayudaré mañana', cuando puedas ayudar hoy" (Proverbios 3:27, 28, TLA). Después dijo: "El que no atiende a los ruegos del pobre tampoco obtendrá respuesta cuando pida ayuda" (Proverbios 21:13, DHH). Pensé que todo estaba en orden, Señor. Pero enunció: "Todo lo que esté a tu alcance, hazlo con todas tus fuerzas" (Eclesiastés 9:10).

Por un momento quedé desorientado. Él, continuó hablando, y dijo: "Prestarás toda tu atención a los ruegos de los desamparados, y no dejarás de atenderlos" (Salmos 102:17, TLA). Dije entre mi, ¿de qué está hablando? Me parece que había hecho todo bien. 

Me miró fijamente, y preguntó, ¿qué piensas? -Qué pienso, respodí. ¡Qué bien, ahora es mi oportunidad de hablar! Tan pronto pronuncié su nombre, me interrumpe, y enuncia: Bengie, no menciones mi nombre para justificarte. Porque no todo el que me dice Señor, Señor entrará al reino de los cielos (Mateo 7:21-23). 

Quedé sin palabras. Cambié de un lugar a otro pensando en sus palabras. Me senté bajo otro árbol a meditar. Sus palabras calaron en lo más profundo y causaron dolor y tristeza en mi corazón. Sin embargo, todo lo disertado era verdad. ¡Pensé que todo estaba bien!

A veces pensamos que todo está bien. Que nuestra vida está en orden con el Señor, "Engañoso es el corazón más que todas las cosas..." (Jeremías 17:9). Hay muchos desamparados, y necesitados en nuestro derredor. Sus palabras calaron profundamente hasta reflexionar y entender que fuimos llamados para servir, no para ser servidos (Mateo 20:28). 

El finado Simon J. Kistemaker escribió: "La persona que demuestra una religión verdadera visita a los huérfanos y a las viudas en su tribulación. Decide en su corazón ser guardián y proveedor, alivia sus necesidades y les demuestra el amor del Señor de palabra y de obra" (Mt 25:35-40). En otro lugar adujo: "La negligencia equivale a no tener en cuenta a Dios y al prójimo y es, por lo tanto, un pecado contra la ley de Dios".¹

Reflexionemos 
"No te niegues hacer un favor siempre que puedas hacerlo. Nunca digas: 'Te ayudaré mañana', cuando puedas ayudar hoy" (Proverbios 3:27, 28, TLA). Puede ser que mañana sea tarde. "Todo lo que esté a tu alcance, hazlo con todas tus fuerzas" (Eclesiastés 9:10). No te niegues hacer un favor siempre que puedas hacerlo. "Prestarás toda tu atención a los ruegos de los desamparados, y no dejarás de atenderlos" (Salmos 102:17, TLA). No olvides que, "El que no atiende a los ruegos del pobre tampoco obtendrá respuesta cuando pida ayuda" (Proverbios 21:13, DHH). "Si de gracia recibiste, dad de gracia" (Mateo 10:8). 

Que su Palabra pueda satisfacer su necesidad espiritual en este día. Confío que así será. Cuenta con mi Dios. Mi Dios es real. Mi Dios es Dios, porque únicamente él es Dios. Mi Dios sin igual.

¡Bendecido día!

«Adquiere la verdad y la sabiduría, la disciplina y el discernimiento, ¡y no los vendas!» (Pr 23:23 NVI)

Prof. Benjamín López Rivera, MEd

Con excepción de las fuentes citadas, el contenido literario es propiedad del autor. Si desea compartir la información, por favor, dé los créditos a las fuentes citadas como también a: bibliondidaskalia.blogspot.com

1. Kistemaker, Simon J. (2007). Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de Santiago y de las Epístolas de Juan. Libros Desafío. págs. 62, 132.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El sábado ¿asunto neurálgico para la salvación?

«Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.» (Jn 14:15 NBV) Una estadística revela que en el mundo existe más de trenta mil (30000) ig...

Mi Dios sin igual